lunes, 7 de mayo de 2012

Mi confrontación con la docencia

Mi confrontación con la docencia

Anexo esta pequeña reflexión sobre mi persona y la labor que ejerzo como resultado de la primera actividad del módulo.  Licenciada en comunicación y Master en administración, durante 13 años trabajé para la IP desempeñando puestos de supervisión y gerencia, directa e indirectamente “se enseña” a trabajar capacitando a los empleados (sean de confianza u operarios), en las plataformas, sistemas o servicios que se ofrecen, dirigidos a trabajar con estándares altos en calidad.  Siempre potenciando su desempeño, habilidades, aptitudes y actitudes de una forma integral para el beneficio común.
Hace casi ocho años me inicie como docente atendiendo a una invitación para participar en un CETis impartiendo la asignatura de inglés.  Ser docente es una gran responsabilidad moral, ética y profesional.  Se necesita tener empatía, sensibilidad y vocación para ejercer.  Estar frente a grupos muy numerosos o difíciles puede llegar a imponer, pero al final del día el docente es el que tiene la última palabra.
La satisfacción que comparto con los alumnos además de verlos egresar es saber que están listos para competir y enfrentar el mercado laboral vinculándose al sector productivo; y para aquellos que tienen decidido continuar con sus estudios y trabajar que estén convencidos que son capaces de lograr sus expectativas.  Las insatisfacciones además de las limitantes que puedan existir en el plantel por falta de recursos didácticos y equipo, es no tener los recursos necesarios para canalizar a los alumnos y explotar su potencial al máximo rescatando esas “mentes brillantes”.
El tener una planeación estratégica de la asignatura, las secuencias didácticas elaboradas y actualizadas, el material bibliográfico (según sea el caso), y los indicadores bien definidos marcan la pauta para un buen cumplimiento en tiempo y forma de los objetivos establecidos por la academia.
Haciendo referencia a lo anterior describiré un día común de clase: comienza con la bienvenida y el saludo de las alumnas llegando al laboratorio de idiomas, (en este caso en particular estamos hablando de la asignatura de diálogos comerciales en ingles según la cotidianidad laboral de un organismo internacional para alumnas de 4 semestre de la especialidad de asistente ejecutivo bilingüe; estos grupos son de entre 22 a 32 alumnas como máximo.  La mayoría a excepción de unas 3 trabajan en el laboratorio en computadoras individualmente).  El laboratorio está equipado con un sistema de inglés con apoyo visual y auditivo, se cuenta con audífonos por cada máquina y puede conectarse el docente en un lado para escuchar pronunciación, dar indicaciones o apoyar en el ejercicio, también se puede dar el apoyo de manera remota.  Se cuenta con multimedia y servicio de internet en cada una de las máquinas.  Aunque no siempre funcionan todas.
Mantengo un ambiente de cordialidad y respeto con las alumnas utilizando los primeros 5 minutos de clase preguntándoles como están y que tal les ha ido en la mañana.  Enseguida repasamos la agenda del día, es decir, revisamos el trabajo que ellas tienen que elaborar durante la hora de clase.  Anteriormente se facilita esta información la cual se da en la primera semana de clase donde se especifica el objetivo y la planeación de la asignatura, el valor de cada una de las actividades, la ponderación, las prácticas extras, las fechas de entrega, las herramientas y los recursos que se van a utilizar.  Se establecen las normas de trabajo y estándares a cumplir.  En caso de que tengan dudas sobre los contenidos, ellas pueden revisar toda la información de las actividades en mi  página de internet de la materia, donde encuentran toda la información publicada.
Cuando es principio de práctica se da una explicación detallada del trabajo que se debe realizar específicamente.  Durante la clase se revisa a cada alumna para asegurarme que estén trabajando en lo indicado.  La práctica se marca al principio de cada evaluación, es decir ellas pueden terminar sus prácticas antes del tiempo marcado como límite.  Promoviendo el autoconocimiento, la toma de decisiones, el trabajar bajo presión, el trabajo asertivo y correcto.  Siempre brindando la confianza para que las alumnas despejen dudas. 
Manejar otro idioma suele ser en algunos casos la barrera que impida la comunicación bilateral abierta, por eso trato de manejar un ambiente agradable y con respeto permitiendo en algunas ocasiones comentar situaciones divertidas o fuera del tema para fomentar la participación, dando un excelente resultado.  Las alumnas utilizan tres veces a la semana uniforme secretarial lo cual hace que su rol sea más real pues se hace un “rol play” de el ambiente laboral.  Cuando ellas terminan la práctica la envían a mi correo para su revisión o bien la entregan en su memoria.
Por último, un buen profesor debe motivar a sus alumnos y estar al servicio del aprendizaje de los mismos.

2 comentarios:

  1. Buenas tardes maetra Belinda, pido una disculpa por no atender su invitación de manera inmediata pero me es algo complicado entrar al espacio cibernético entre semana. Sobre su escrito coincido con usted sobre la necesidad de tener empatía, sensibilidad y vocación para ejercer la docencia, es muy cierto puesto que estar frente a un grupo implica mucha responsabilidad, valor y paciencia, no olvidemos que los adolecentes atraviesan por una etapa de cambios emocionales y que nosotros también lo fuimos, requerimos paciencia para no estallar en histeria y mal humor ante sus actitudes, de ahí la importancia de prepararnos en todos los aspectos, profesional, emocional y psicológicamente. Un saludo maestra y gusto encontrarla por este espacio nuevamente.

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  2. Hola Profesora Belinda, me gusta el blog, tiene un diseño muy llamativo. Está además bien actualizado. La descrición de la clase me parece acertada. Para nuetro trabajo final lo más importante es que mostremos cómo aprovechamos las experiencias en la aplicación de nuestras estrategias didácticas. Saludos y felicidades

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