Mi confrontación con la docencia
Anexo esta pequeña reflexión sobre mi persona y la
labor que ejerzo como resultado de la primera actividad del módulo. Licenciada en comunicación y Master en
administración, durante 13 años trabajé para la IP desempeñando puestos de
supervisión y gerencia, directa e indirectamente “se enseña” a trabajar
capacitando a los empleados (sean de confianza u operarios), en las
plataformas, sistemas o servicios que se ofrecen, dirigidos a trabajar con
estándares altos en calidad. Siempre
potenciando su desempeño, habilidades, aptitudes y actitudes de una forma
integral para el beneficio común.
Hace casi ocho años me inicie como docente
atendiendo a una invitación para participar en un CETis impartiendo la asignatura
de inglés. Ser docente es una gran
responsabilidad moral, ética y profesional.
Se necesita tener empatía, sensibilidad y vocación para ejercer. Estar frente a grupos muy numerosos o difíciles
puede llegar a imponer, pero al final del día el docente es el que tiene la
última palabra.
La satisfacción que comparto con los alumnos además
de verlos egresar es saber que están listos para competir y enfrentar el
mercado laboral vinculándose al sector productivo; y para aquellos que tienen
decidido continuar con sus estudios y trabajar que estén convencidos que son
capaces de lograr sus expectativas. Las
insatisfacciones además de las limitantes que puedan existir en el plantel por
falta de recursos didácticos y equipo, es no tener los recursos necesarios para
canalizar a los alumnos y explotar su potencial al máximo rescatando esas
“mentes brillantes”.
El tener una planeación estratégica de la
asignatura, las secuencias didácticas elaboradas y actualizadas, el material
bibliográfico (según sea el caso), y los indicadores bien definidos marcan la
pauta para un buen cumplimiento en tiempo y forma de los objetivos establecidos
por la academia.
Haciendo
referencia a lo anterior describiré un día común de clase: comienza con la
bienvenida y el saludo de las alumnas llegando al laboratorio de idiomas, (en
este caso en particular estamos hablando de la asignatura de diálogos
comerciales en ingles según la cotidianidad laboral de un organismo
internacional para alumnas de 4 semestre de la especialidad de asistente
ejecutivo bilingüe; estos grupos son de entre 22 a 32 alumnas como máximo. La mayoría a excepción de unas 3 trabajan en
el laboratorio en computadoras individualmente). El laboratorio está equipado con un sistema
de inglés con apoyo visual y auditivo, se cuenta con audífonos por cada máquina
y puede conectarse el docente en un lado para escuchar pronunciación, dar
indicaciones o apoyar en el ejercicio, también se puede dar el apoyo de manera
remota. Se cuenta con multimedia y
servicio de internet en cada una de las máquinas. Aunque no siempre funcionan todas.
Mantengo un
ambiente de cordialidad y respeto con las alumnas utilizando los primeros 5
minutos de clase preguntándoles como están y que tal les ha ido en la
mañana. Enseguida repasamos la agenda
del día, es decir, revisamos el trabajo que ellas tienen que elaborar durante
la hora de clase. Anteriormente se
facilita esta información la cual se da en la primera semana de clase donde se
especifica el objetivo y la planeación de la asignatura, el valor de cada una
de las actividades, la ponderación, las prácticas extras, las fechas de
entrega, las herramientas y los recursos que se van a utilizar. Se establecen las normas de trabajo y estándares
a cumplir. En caso de que tengan dudas
sobre los contenidos, ellas pueden revisar toda la información de las
actividades en mi página de internet de
la materia, donde encuentran toda la información publicada.
Cuando es
principio de práctica se da una explicación detallada del trabajo que se debe
realizar específicamente. Durante la
clase se revisa a cada alumna para asegurarme que estén trabajando en lo
indicado. La práctica se marca al
principio de cada evaluación, es decir ellas pueden terminar sus prácticas
antes del tiempo marcado como límite.
Promoviendo el autoconocimiento, la toma de decisiones, el trabajar bajo
presión, el trabajo asertivo y correcto.
Siempre brindando la confianza para que las alumnas despejen dudas.
Manejar otro
idioma suele ser en algunos casos la barrera que impida la comunicación
bilateral abierta, por eso trato de manejar un ambiente agradable y con respeto
permitiendo en algunas ocasiones comentar situaciones divertidas o fuera del
tema para fomentar la participación, dando un excelente resultado. Las alumnas utilizan tres veces a la semana
uniforme secretarial lo cual hace que su rol sea más real pues se hace un “rol
play” de el ambiente laboral. Cuando
ellas terminan la práctica la envían a mi correo para su revisión o bien la
entregan en su memoria.
Por último, un buen profesor debe motivar a sus
alumnos y estar al servicio del aprendizaje de los mismos.
Buenas tardes maetra Belinda, pido una disculpa por no atender su invitación de manera inmediata pero me es algo complicado entrar al espacio cibernético entre semana. Sobre su escrito coincido con usted sobre la necesidad de tener empatía, sensibilidad y vocación para ejercer la docencia, es muy cierto puesto que estar frente a un grupo implica mucha responsabilidad, valor y paciencia, no olvidemos que los adolecentes atraviesan por una etapa de cambios emocionales y que nosotros también lo fuimos, requerimos paciencia para no estallar en histeria y mal humor ante sus actitudes, de ahí la importancia de prepararnos en todos los aspectos, profesional, emocional y psicológicamente. Un saludo maestra y gusto encontrarla por este espacio nuevamente.
ResponderEliminarHola Profesora Belinda, me gusta el blog, tiene un diseño muy llamativo. Está además bien actualizado. La descrición de la clase me parece acertada. Para nuetro trabajo final lo más importante es que mostremos cómo aprovechamos las experiencias en la aplicación de nuestras estrategias didácticas. Saludos y felicidades
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